Cuzco

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Lo primero que salta a la vista en las ciudades de la Cordillera es que se ven anaranjadas desde el cielo. Los techos de las casas son en su mayoría de tejas rojas y muchas de las construcciones tienen el ladrillo a la vista. No tuve una buena experiencia en el Aeropuerto de Lima, pero todo se revirtió en la ciudad de Cuzco. La ciudad me encantó desde que salí del aeropuerto. Había tantas cosas para ver: la gente cargando pan en canastas sobre la cabeza, las madres llevando a los hijos en telas sobre la espalda, los coches que solo eran de marcas japonesas, la simbología inca en el arte urbano, etc. Al estar sobre la montaña, está bueno ver cómo la ciudad se extiende desde las partes más bajas hasta las partes más altas. De noche, ver las luces bajando y subiendo es un espectáculo. Dos cosas me acuerdo especialmente de Cuzco: una es lo que llaman el “apunamiento”, que es el período de adaptación del cuerpo a los miles de metros de altura sobre el nivel del mar. La segunda es su casco histórico, donde los conquistadores españoles construyeron sobre las construcciones incas ya existentes sin demolerlas. Pocas ciudades en América deben tener tanta historia como Cuzco. Fue además una excelente forma de conocer la cultura peruana, que me sorprendió totalmente y que me dejaron una marca como ejemplo de sociedad.

When flying upon the cities and towns of the Cordillera de los Andes, it is quite interesting to see how orange they are, du to the roofs who use red tiles and the red brick walls without plastering. Though my first experience in Perú was the awkward welcome of the Airport of Lima, it quickly changed when I landed in Cuzco, by the way a great city. There was a lot of stuff to watch at the same time: the people carrying baskets with bread upon their heads, the mothers taking their childs on their backs, the japanese cars (almost every car in Cuzco comes from Japan), and the symbology of the Incas in the street art. It is quite a spectacle to watch the lights of the city on the mountains at night too. I specially remember two things of Cuzco: what they call “apunamiento”, which is the period of time (often one entire day or just one night) when your body gets used to the pressure of the high mountains. The second thing is the old town of Cuzco, where the “conquistadores” of the Spanish Crown built their palaces and churches using the previous foundations of the old buildings and forts of the Inca Empire. There must be only a few cities in America with as much history as Cuzco, on that matter.

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